Desarrollado el Primer Sistema de Refrigeración Elastocalórica Accionado por Calor Residual
Ingenieros y físicos de materiales de la Universidad del Sarre en Alemania, en colaboración con investigadores de la Universidad Técnica de Dinamarca (DTU) y la Universidad de Maryland, presentaron en septiembre de 2026 el funcionamiento operativo del primer sistema continuo de refrigeración en estado sólido impulsado en exclusiva por calor residual industrial de baja entalpía (con temperaturas de entre 60°C y 90°C). El dispositivo termodinámico prescinde de motores eléctricos externos, compresores mecánicos pesados y fluidos refrigerantes sintéticos, canalizando el frío a través de haces de alambres superelásticos elaborados con una aleación avanzada de níquel, titanio y cobre ($Ni_{45}Ti_{50}Cu_5$). La máquina alcanza un salto térmico de refrigeración continuo ($\Delta T$) de hasta 28 grados Celsius con un rendimiento correspondiente al 65% del límite teórico de Carnot, transformando los desechos térmicos de servidores de inteligencia artificial en climatización sostenible.
Este hito establece un nuevo estándar operativo para la climatización residencial, comercial e industrial, un sector que en la actualidad absorbe más del 20% de toda la energía eléctrica producida en el planeta y que continuaba sujeto a los ciclos termodinámicos de compresión de vapor concebidos en el siglo XIX. Reconocida por el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) y la Agencia Internacional de la Energía (AIE) como la solución no compresiva con mayor proyección para cumplir las metas internacionales de descarbonización, la refrigeración elastocalórica demuestra que los materiales metálicos en estado sólido pueden superar con creces a los fluidos químicos volátiles tradicionales.
Termodinámica del Efecto Elastocalórico: La Transición Martensítica
El funcionamiento intrínseco del ciclo elastocalórico se basa en el comportamiento cristalográfico de las aleaciones metálicas con memoria de forma. En condiciones de reposo y a temperatura ambiental, el material se halla en una fase cristalina regular de alta simetría denominada austenita, caracterizada por un empaquetamiento cúbico centrado en el cuerpo (red B2). Cuando se aplica una fuerza de tracción mecánica uniaxial sobre los alambres metálicos, la estructura atómica experimenta una transformación de fase sin difusión de primer orden hacia la fase martensita, dotada de una red monoclínica (red B19').







