La prolongación de la tregua operativa en el estrecho de Ormuz tuvo un efecto inmediato sobre el mercado asegurador marítimo con sede en la City de Londres. El comité conjunto de guerra del Lloyd's Market Association, que había colocado las aguas territoriales iraníes y omaníes en la lista de máxima exclusión bélica, redujo las primas extraordinarias por riesgo de guerra del 0,75% al 0,30% del valor del casco de los buques. Esta reducción permitió que armadores griegos, japoneses y noruegos reactivaran las rutas comerciales regulares hacia las terminales de crudo de Ras Tanura y Das Island sin trasladar sobrecostos prohibitivos a los refinadores finales.
El mantenimiento del alto el fuego dependió de intensas gestiones diplomáticas en las que la República Islámica de Pakistán desempeñó el rol de mediador visible y la República Popular China actuó como facilitador silencioso pero decisivo.
Para China, que compra más del 80% de las exportaciones petroleras iraníes y depende del crudo árabe para alimentar su tejido fabril, un conflicto bélico abierto en Ormuz representaba una amenaza inadmisible a su seguridad energética. La diplomacia de Pekín presionó firmemente a Teherán para que respetara la tregua, condicionando la continuidad de sus acuerdos de inversión bilateral al cese de los ataques a buques mercantes extranjeros.
Por su parte, el gobierno pakistaní articuló las reuniones técnicas entre comisionados militares estadounidenses e iraníes en Islamabad, ofreciendo un terreno neutral y la experiencia de un Estado con arsenal nuclear propio para supervisar las garantías mutuas de no agresión.
Para los consumidores de América Latina y del resto del mundo, la extensión de la tregua en el golfo Pérsico evitó un encarecimiento traumático en las gasolineras:
- Contención de fletes marítimos: El índice Baltic Clean Tanker cayó más del 25% tras el anuncio de Trump, reduciendo los costos de transporte intercontinental de hidrocarburos.
- Alivio para los bancos centrales: La caída del petróleo alejó el riesgo de que la Reserva Federal estadounidense tuviera que incrementar nuevamente las tasas de interés de referencia para combatir presiones inflacionarias importadas.
- Estabilidad en América del Sur: Mercados dependientes de la importación de derivados como Chile y Perú, y economías exportadoras con precios internos vinculados como Brasil y Colombia, lograron preservar sus proyecciones de crecimiento macroeconómico para el segundo semestre del año.
La prórroga del alto el fuego en Ormuz representa un delicado equilibrio sobre una cuerda floja. Aunque las armas han callado temporalmente, la estabilidad definitiva dependerá de que los diplomáticos en Islamabad y Ginebra logren traducir la pausa táctica en un tratado vinculante que desactive para siempre la amenaza de un colapso energético mundial.