Un grupo de físicos acaba de lograr lo que muchos consideraban imposible: superconductividad a 151 Kelvin (−122,15 °C) a presión atmosférica normal. La hazaña, publicada el 9 de marzo de 2026 en los Proceedings of the National Academy of Sciences, supera un récord que resistía desde 1993 y reaviva la carrera por el superconductor de temperatura ambiente — el "Santo Grial" de la física moderna. Si se confirma en todas sus facetas, este avance podría redefinir industrias enteras, desde la computación cuántica hasta la transmisión de energía eléctrica sin pérdidas.
En este artículo, explicaremos en detalle qué son los superconductores, cómo se batió el récord, la técnica revolucionaria de pressure quenching utilizada por el equipo, las implicaciones prácticas para el mundo real y qué esperar en los próximos años.
Qué Son Los Superconductores y Por Qué Importan

La superconductividad es un fenómeno cuántico en el que ciertos materiales pierden toda su resistencia eléctrica cuando se enfrían por debajo de una temperatura crítica. En términos prácticos, esto significa que la corriente eléctrica puede fluir por estos materiales indefinidamente, sin perder energía como calor. Es como si el agua pudiera fluir por una tubería con cero fricción — para siempre.
El fenómeno fue descubierto en 1911 por el físico holandés Heike Kamerlingh Onnes, quien observó que el mercurio puro perdía toda su resistencia eléctrica al enfriarse a 4,2 Kelvin (−268,95 °C). Desde entonces, científicos de todo el mundo buscan materiales que alcancen este estado a temperaturas cada vez más altas. El objetivo final es un superconductor que funcione a temperatura ambiente (unos 293 K o 20 °C), lo que eliminaría la necesidad de sistemas de refrigeración costosos y complejos.
¿Por Qué La Temperatura Importa Tanto?
Los superconductores más utilizados actualmente — como el niobio-titanio (NbTi) y el niobio-estaño (Nb₃Sn) — funcionan solo a temperaturas extremadamente bajas, cercanas al cero absoluto. Mantener estas temperaturas requiere helio líquido, un recurso caro y finito. Cada grado Kelvin adicional en la temperatura crítica de un superconductor representa una reducción dramática en los costos de refrigeración y un paso más cerca de aplicaciones prácticas a gran escala.
| Tipo de Superconductor | Temperatura Crítica | Enfriamiento Necesario | Costo Relativo |
|---|---|---|---|
| NbTi (convencional) | 9,3 K (−263,9 °C) | Helio líquido | ★★★★★ (muy alto) |
| Nb₃Sn (convencional) | 18,3 K (−254,9 °C) | Helio líquido | ★★★★★ |
| YBCO (cerámico) | 93 K (−180 °C) | Nitrógeno líquido | ★★★ (moderado) |
| Hg-1223 (1993) | 133 K (−140 °C) | Nitrógeno líquido | ★★★ |
| Hg-1223 PQ (2026) | 151 K (−122 °C) | Nitrógeno líquido | ★★ (más bajo) |
| LaH₁₀ (alta presión) | 260 K (−13 °C) | Presión extrema + frío | ★★★★★ (inviable) |
Cómo Se Alcanzó el Récord de 151 Kelvin

El material protagonista de este descubrimiento es el Hg-1223, o HgBa₂Ca₂Cu₃O₈₊δ — un cuprato a base de mercurio que ya tenía el récord anterior de 133 K desde 1993. El equipo liderado por el renombrado físico Paul Chu, de la Universidad de Houston, utilizó una técnica ingeniosa llamada pressure quenching (temple por presión) para elevar la temperatura crítica en impresionantes 18 grados.
La Técnica de Pressure Quenching
El proceso funciona en tres etapas fundamentales:
Compresión extrema: Las muestras de Hg-1223 fueron sometidas a presiones colosales de 10 a 30 gigapascales — equivalente a 100.000 a 300.000 veces la presión atmosférica terrestre. Para contextualizar, esta presión es comparable a la que existe en el centro de la Tierra.
Reorganización estructural: Bajo esta presión descomunal, la estructura cristalina del material se reorganiza de formas que no ocurrirían naturalmente. Los átomos de cobre, calcio, bario y mercurio son forzados a arreglos más compactos y eficientes para la conducción de pares de Cooper — los pares de electrones responsables de la superconductividad.
Descompresión rápida (quenching): La clave del descubrimiento está en la descompresión rápida. En lugar de liberar la presión gradualmente (lo que permitiría al material regresar a su estructura original), el equipo realizó una descompresión ultrarrápida. Esto hizo que el material retuviera su estructura de alta presión incluso en condiciones ambientales.
¿El resultado? El Hg-1223 tratado mediante pressure quenching mantuvo sus propiedades superconductoras mejoradas a presión atmosférica normal, alcanzando una temperatura crítica de 151 Kelvin (−122,15 °C). Aún más impresionante: el material mantuvo su superconductividad durante al menos tres días al almacenarse en nitrógeno líquido.
Verificación y Cautela Científica
A pesar del entusiasmo, la comunidad científica pide cautela. Para que la superconductividad sea plenamente confirmada, es necesario demostrar que la resistencia eléctrica llega completamente a cero — no solo aproximadamente a cero. El equipo de Paul Chu observó una caída dramática en la resistividad, pero verificaciones adicionales con técnicas como la medición del efecto Meissner (expulsión completa del campo magnético) aún están en curso.
Esta prudencia está justificada por el historial del área: en 2020, un artículo en Nature anunció superconductividad a 288 K en sulfuro de hidrógeno carbonado, pero fue posteriormente retractado por cuestiones de integridad de los datos. El escepticismo saludable es esencial en la ciencia.
Qué Significa Esto Para la Tecnología del Futuro

Si el avance se confirma y puede replicarse a escala industrial, las implicaciones son vastas y transformadoras:
Computación Cuántica Más Accesible
Las computadoras cuánticas más avanzadas del mundo — como las de IBM, Google y Rigetti — dependen de circuitos superconductores enfriados a milikelvin (milésimas de grado sobre el cero absoluto). Este requisito de frío extremo es el principal factor limitante para la escalabilidad de los sistemas cuánticos.
Un superconductor que funcione a 151 K aún está lejos de la temperatura ambiente, pero −122 °C es significativamente más fácil de alcanzar y mantener que −273 °C. La refrigeración con nitrógeno líquido (punto de ebullición: 77 K o −196 °C) es unas 50 veces más barata que la refrigeración con helio líquido. Esto podría:
- Reducir el costo de los centros de datos cuánticos en un 70% o más
- Hacer realidad las computadoras cuánticas pequeñas y portátiles
- Acelerar la investigación en farmacología (simulación molecular), criptografía e inteligencia artificial
Transmisión de Energía Sin Pérdidas
Actualmente, alrededor del 8 al 15% de toda la electricidad generada en el mundo se pierde durante la transmisión a través de cables convencionales. Los superconductores eliminan estas pérdidas completamente. Con un superconductor operando a 151 K:
- Los cables de transmisión subterráneos en áreas urbanas podrían usar nitrógeno líquido para mantener la temperatura
- La eficiencia de la red eléctrica global aumentaría dramáticamente
- Las estimaciones indican un ahorro de $150 a $400 mil millones anuales en energía desperdiciada
Transporte por Levitación Magnética (Maglev)
Los trenes maglev más rápidos del mundo — como el japonés SCMaglev (603 km/h) y el chino CRRC (600 km/h) — ya utilizan superconductores para levitación magnética. Con un material que superconduce a −122 °C en vez de −269 °C, los costos operativos caerían drásticamente, haciendo el transporte maglev competitivo con las aerolíneas regionales.
Sistemas de Resonancia Magnética (MRI)
Los equipos de resonancia magnética nuclear presentes en todos los hospitales modernos dependen de imanes superconductores enfriados con helio líquido — un recurso cada vez más escaso y caro. Los superconductores de alta temperatura como el nuevo Hg-1223 podrían:
- Reducir el costo de un equipo de MRI de US$ 2 millones a US$ 500 mil
- Eliminar la dependencia del helio líquido
- Hacer la resonancia magnética accesible en hospitales de países en desarrollo
La Carrera Por el Superconductor de Temperatura Ambiente

La historia de la superconductividad es una historia de récords rotos — y cada nuevo récord parecía imposible apenas unos años antes. El descubrimiento de 2026 se inserta en una trayectoria fascinante:
La Línea del Tiempo de los Récords
- 1911 (4,2 K): Heike Kamerlingh Onnes descubre la superconductividad en el mercurio
- 1913 (7,2 K): Plomo superconductor
- 1941 (16 K): Aleación de niobio-nitrógeno
- 1973 (23 K): Nb₃Ge — récord que duró 13 años
- 1986 (35 K): Georg Bednorz y K. Alex Müller descubren cerámicas superconductoras (Premio Nobel en 1987)
- 1987 (93 K): YBCO — primer superconductor por encima de la temperatura del nitrógeno líquido
- 1993 (133 K): Hg-1223 — récord de presión atmosférica durante 33 años
- 2015 (203 K): H₂S bajo 150 GPa de presión
- 2018 (260 K): LaH₁₀ bajo 170 GPa (casi temperatura ambiente, pero bajo presión absurda)
- 2026 (151 K): Hg-1223 con pressure quenching — nuevo récord en presión atmosférica
La "Barrera de 200 K"
La comunidad científica debate frecuentemente la "barrera de 200 Kelvin" para superconductores de presión ambiental. Superar esta marca significaría operar por encima de −73 °C — una temperatura alcanzable con refrigeración mecánica simple (sin líquidos criogénicos). El nuevo avance de 151 K reduce la distancia a esta barrera de 67 K a solo 49 K — un salto del 27%.
El Papel de la Inteligencia Artificial
Una tendencia creciente en 2026 es el uso de inteligencia artificial para descubrir nuevos materiales superconductores. Herramientas como Google DeepMind GNoME y Microsoft MatterGen utilizan redes neuronales para predecir la estabilidad y propiedades de millones de compuestos hipotéticos. En enero de 2026, un equipo del MIT usó IA para identificar 18 nuevos candidatos a superconductores de alta temperatura — tres de los cuales ya mostraron resultados prometedores en pruebas de laboratorio.
Impacto Económico: Números Que Impresionan
El mercado global de superconductores fue valorado en US$ 9.800 millones en 2025 y se espera que alcance US$ 28.300 millones para 2032, según un informe de Fortune Business Insights. El avance de 151 K podría acelerar significativamente este crecimiento:
| Sector | Mercado Actual | Proyección con HTS | Ahorro Anual |
|---|---|---|---|
| Transmisión de energía | US$ 2.300M | US$ 12.000M para 2032 | US$ 150-400.000M |
| MRI y equipos médicos | US$ 3.100M | US$ 8.000M para 2032 | US$ 2.000M |
| Transporte maglev | US$ 1.200M | US$ 5.000M para 2032 | US$ 10.000M |
| Computación cuántica | US$ 1.800M | US$ 15.000M para 2032 | Incalculable |
| Aceleradores de partículas | US$ 900M | US$ 2.000M para 2032 | US$ 500M |
| Total | US$ 9.800M | US$ 42.000M+ | US$ 162.000M+/año |
Qué Significa Esto Para Ti

Aunque un superconductor a −122 °C no vaya a aparecer en tu smartphone mañana, los efectos en cascada de este descubrimiento llegarán al cotidiano más rápido de lo que imaginas:
Corto plazo (2026-2028)
- Energía: Proyectos piloto de cables superconductores en centros urbanos podrían comenzar a usar el nuevo material
- Salud: Hospitales con acceso a MRI más barato y sin dependencia de helio
- Investigación: Laboratorios cuánticos con costos operativos drásticamente reducidos
Mediano plazo (2028-2032)
- Transporte: Rutas maglev regionales se vuelven económicamente viables
- Internet: Cables de fibra superconductora para centros de datos con latencia cercana a cero
- Energía renovable: Almacenamiento de energía en anillos superconductores (SMES) para intermitencia solar/eólica
Largo plazo (2032-2040)
- Fusión nuclear: Reactores tokamak con imanes superconductores más eficientes (como ITER y SPARC)
- Exploración espacial: Motores de plasma con bobinas superconductoras ligeras y eficientes
- Computación: Procesadores cuánticos tan comunes como GPUs, escritorios cuánticos personales
Debates y Controversias
El descubrimiento no está libre de polémicas. Algunos puntos importantes están en debate en la comunidad científica:
La Cuestión de la Reproducibilidad
El pressure quenching es un proceso delicado y difícil de controlar con precisión. Grupos independientes en Tokio, Pekín y Zúrich ya están intentando reproducir los resultados, pero los primeros informes indican que la técnica es "altamente sensible" a las condiciones de descompresión. Si otros laboratorios no logran replicar el resultado, el escepticismo aumentará rápidamente.
Durabilidad del Estado Superconductor
El material mantuvo sus propiedades durante tres días en nitrógeno líquido — pero ¿funciona durante semanas, meses o años? La estabilidad a largo plazo es crucial para cualquier aplicación comercial. Los cables de transmisión necesitan funcionar por décadas, no días.
La Sombra del LK-99
En 2023, investigadores surcoreanos anunciaron el LK-99, un supuesto superconductor de temperatura ambiente. La comunidad científica refutó las afirmaciones en semanas, y el episodio dejó cicatrices. Cualquier anuncio posterior de superconductividad es tratado con escepticismo redoblado — y con razón.
Por Qué Este Descubrimiento Es Diferente
A pesar de las controversias, existen razones concretas para creer que el avance de 2026 es legítimo:
Paul Chu tiene credibilidad: El físico chino-estadounidense fue co-descubridor del YBCO en 1987 y es uno de los nombres más respetados del área. Su reputación está en juego.
El artículo fue publicado en una revista de altísimo impacto: El PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences) tiene revisión por pares rigurosa.
El material base es conocido: El Hg-1223 no es un material nuevo — es un cuprato bien estudiado desde 1993. La innovación está en la técnica de preparación, no en la composición.
La técnica es física y teóricamente plausible: El pressure quenching ya se usaba en metalurgia y ciencia de materiales. Aplicarlo a superconductores es una extensión lógica.
Datos parciales fueron publicados: El equipo publicó datos de magnetización y resistividad, aunque la confirmación total depende de mediciones adicionales.
Impacto en América Latina
Este avance tiene una relevancia especial para América Latina. La transición de enfriamiento basado en helio a nitrógeno líquido podría reducir drásticamente los costos de investigación y equipos médicos. Países como Brasil, México, Argentina y Chile podrían beneficiarse de máquinas de MRI más accesibles, redes eléctricas más eficientes y acceso a recursos de computación cuántica.
Universidades como la UNAM (México), la Universidad de Buenos Aires (Argentina) y la Universidad de São Paulo (Brasil) mantienen grupos de investigación activos en física de materia condensada que podrían capitalizar estas oportunidades.
Preguntas Frecuentes Sobre Superconductores
¿Qué pasa si toco un superconductor? Nada especial — es solo un material cerámico. El peligro está en la temperatura: a −122 °C, el contacto directo causaría quemaduras por frío instantáneas.
¿Un superconductor puede reemplazar todas las baterías? No directamente, pero los SMES (Superconducting Magnetic Energy Storage) pueden almacenar energía en campos magnéticos sin pérdidas, complementando baterías de litio en redes eléctricas inteligentes.
¿Cuándo tendremos superconductores de temperatura ambiente? Las estimaciones conservadoras apuntan a 2035-2045. Las estimaciones optimistas sugieren que el pressure quenching y la IA para descubrimiento de materiales podrían acelerar esto para 2030-2035.
¿El Hg-1223 usa mercurio — eso no es tóxico? Sí, el mercurio es tóxico, pero en forma de cuprato cerámico es estable y no libera vapores. Sin embargo, los procesos industriales necesitarían protocolos rigurosos de manejo y descarte.
¿Cuál es la diferencia entre superconductor y semiconductor? Los semiconductores (como el silicio) tienen resistencia eléctrica variable — son la base de chips y transistores. Los superconductores tienen resistencia cero por debajo de la temperatura crítica — se usan en imanes, sensores y computación cuántica.
Implicaciones Ambientales
Más allá de sus aplicaciones tecnológicas, el superconductor de 151 K tiene implicaciones ambientales significativas. La transmisión eléctrica sin pérdidas eliminaría millones de toneladas de emisiones de CO₂ anuales al reducir la necesidad de generación excesiva de energía para compensar las pérdidas de transmisión. Si los cables superconductores reemplazaran solo el 20% de las líneas de transmisión de alto voltaje globalmente, el ahorro de carbono superaría los 500 millones de toneladas métricas anuales — equivalente a sacar 100 millones de coches de las carreteras.
Además, los sistemas SMES más eficientes podrían transformar el almacenamiento de energía renovable, resolviendo el problema de intermitencia que actualmente limita la adopción solar y eólica a gran escala.
Conclusión: El Fin del Comienzo
El récord de 151 Kelvin puede no parecer revolucionario a primera vista — al fin y al cabo, −122 °C sigue siendo extremadamente frío para los estándares humanos. Pero en el contexto de la física de materia condensada, cada grado cuenta. Este avance representa un salto del 13,5% en la temperatura crítica máxima a presión ambiental, logrado con una técnica que puede ser optimizada y aplicada a otros materiales.
Si el pressure quenching funciona con otros cupratos y compuestos, la barrera de los 200 K podría caer en los próximos 5 a 10 años. Y cuando eso suceda, el mundo cambiará de formas que aún no podemos imaginar completamente.
Estamos al final del comienzo de la revolución superconductora. Y 2026 será recordado como el año en que el ritmo se aceleró.
Fuentes y Referencias
- Science News. "New high-temperature superconductor hits 151 kelvins at atmospheric pressure." 9 mar. 2026. sciencenews.org
- Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). Publicación original, mar. 2026.
- Brookhaven National Laboratory. "Record superconductor via pressure quenching." bnl.gov
- Fortune Business Insights. "Superconductors Market Report 2025-2032."
- Bioengineer.org. "Breakthrough: Hg-1223 superconductivity at 151K." bioengineer.org





